Anamnesis
- síntomas locales de aumento de tamaño de la tiroides, crecimiento nodular (sensación de presión cervical o de globo, dificultad para tragar y disnea, sobre todo durante el esfuerzo)
- cambios de voz/ronquera, parálisis recurrencial
- síntomas de hipertiroidismo
- medicamentos (preparados yodados, antitiroideos)
- antecedentes familiares
- irradiaciones previas en la región cervical: el factor etiológico comprobado para la aparición de un carcinoma diferenciado de tiroides es la exposición a radiaciones ionizantes, por lo que los pacientes con nódulos tiroideos deben ser interrogados específicamente sobre irradiaciones previas de la región cabeza-cuello.
- problemas previos de columna cervical (¡reclinación de la cabeza durante el posicionamiento!)
exploración física
- palpación (tamaño, consistencia de los lóbulos tiroideos, nódulos, movilidad con la deglución, ganglios linfáticos palpables)
prueba de función de las cuerdas vocales
- Una laringoscopia preoperatoria por ORL para evaluar la movilidad de las cuerdas vocales es indispensable.
- Puede detectar una lesión preexistente del nervio recurrente, por ejemplo tras una intervención previa o en caso de malignidad.
- Permite una táctica quirúrgica adaptada a la situación.
- Es la base del aseguramiento de la calidad perioperatoria
- La laringoscopia pre y postoperatoria y la neuromonitorización intraoperatoria constituyen la base del aseguramiento de la calidad perioperatoria y forman una unidad diagnóstica inseparable. ¡La neuromonitorización no es interpretable sin conocer la función clínica de la laringe! LINK IONM
Pruebas de laboratorio
- parámetros analíticos preoperatorios habituales según la enfermedad de base, coagulación, calcio, PTH
- TSH, hormonas tiroideas: fT3, fT4
El parámetro in vitro más importante es la TSH, cuya alteración patológica indica una disfunción tiroidea de larga duración: una concentración baja hace sospechar hipertiroidismo y una elevada, hipotiroidismo. En estos casos es obligatoria la determinación adicional de las hormonas tiroideas (fT3 y fT4); si la TSH es normal y existe eutiroidismo clínico puede prescindirse de ello. - Anticuerpos tiroideos para el diagnóstico de inmunotireopatía y tiroiditis
- Los anticuerpos contra el receptor de TSH (TRAK) deben determinarse cuando, según la exploración clínica y las pruebas de imagen, no sea posible diferenciar claramente entre enfermedad de Basedow y un hipertiroidismo no inmunógeno.
- Los anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea (anti-TPO) se determinan ante la sospecha de enfermedad autoinmune de la tiroides; están elevados en el 95 % de los pacientes con tiroiditis de Hashimoto (tiroiditis autoinmune) y en el 70 % de los pacientes con enfermedad de Basedow.
- Los anticuerpos contra la tiroglobulina (anti-TG) son menos específicos y se determinan de forma complementaria ante la sospecha de tiroiditis autoinmune, especialmente si el anti-TPO es negativo
- Determinación del valor basal de calcitonina
La calcitonina (Ctn) es un marcador tumoral altamente específico del carcinoma medular de tiroides (MTC). Las guías de habla alemana recomiendan su determinación única antes de cualquier cirugía tiroidea para detectar alteraciones de células C en fase precoz. La magnitud del valor basal de calcitonina permite inferir el estadio de la enfermedad y ayuda a planificar la extensión de la resección.
A partir de un valor umbral ≥ 30 pg/ml de Ctn en mujeres y ≥ 60 pg/ml en hombres existe una probabilidad suficientemente alta de MTC para justificar los siguientes pasos terapéuticos. Ya no se recomienda la prueba de estimulación de Ctn, ya que no mejora la predicción de MTC.
Los valores de Ctn ligeramente elevados en la zona gris deben controlarse cada 3 meses. Los valores ascendentes de Ctn deben aclararse quirúrgicamente tras descartar otros factores de influencia.
Observación: Fumar, los inhibidores de la bomba de protones, la insuficiencia renal y el consumo crónico de alcohol pueden provocar valores de calcitonina ligeramente a moderadamente elevados (controlar eventualmente durante la abstinencia).
- El 25 % de los tumores son familiares, p. ej. tumor guía en MEN 2a. Por ello se recomienda siempre un estudio genético molecular (análisis de mutaciones del protooncogén RET) ante la sospecha de MTC.
Ecografía con clasificación TI-RADS (Thyroid Imaging Reporting and Data System)
La ecografía cervical preoperatoria tiene gran importancia en la planificación quirúrgica. Constituye el método de exploración básico para evaluar la morfología tiroidea.
Mediante la estandarización de la descripción de los nódulos tiroideos se realiza una valoración de la dignidad o estratificación de riesgo del nódulo, tal como exigen también las guías.
Los hallazgos nodulares de la tiroides se describen en detalle documentando los siguientes criterios:
- tamaño (indicar el diámetro en los tres planos)
- ecogenicidad (hipoecoico, isoecoico, hiperecoico, anecoico y complejo)
- componentes quísticos
- microcalcificaciones o macrocalcificaciones
- presencia de un halo hipoecoico (signo del halo)
- definición de los bordes (netos frente a imprecisos)
- configuración (asimétrica, «más alto que ancho»)
- vascularización
Los siguientes criterios ecográficos se asocian con una probabilidad claramente aumentada de malignidad:
- hipoecogenicidad
- bordes imprecisos
- forma no ovalada
- forma «más alta que ancha»: el nódulo está más desarrollado en profundidad que en anchura en el corte axial.
- presencia de microcalcificaciones
LINK TIRADS
Observación: La ecografía también permite estimar la relación con las estructuras vecinas, el estado ganglionar y eventualmente una extensión retroesternal.
Gammagrafía de tiroides
La gammagrafía con el trazador pertecnetato de tecnecio-99m (Tc-99m) tiene un límite de discriminación de aproximadamente 1 cm para lesiones que captan más, igual o menos que el tejido circundante y que por tanto se describen como gammagráficamente calientes/cálidas (con supresión simultánea del tejido circundante), indiferentes o frías.
Observaciones:
- La gammagrafía, junto con la ecografía, es el método de exploración básico en el estudio de los nódulos tiroideos.
- Las áreas autónomas que ya no están sometidas al control regulador de la TSH pueden desenmascararse mediante una gammagrafía de supresión (mediante tiroxina administrada por vía oral).
- Incluso con un valor de TSH dentro del intervalo normal pueden existir nódulos autónomos funcionales. Estos no deben puncionarse.
- Los nódulos fríos demostrados gammagráficamente que son anecoicos en la ecografía corresponden a quistes y deben considerarse benignos.
- Los nódulos fríos no anecoicos requieren estudio
Diagnóstico preoperatorio facultativo
Resonancia magnética/Tomografía computarizada nativa
- En el bocio retroesternal, para poder estimar la magnitud de la porción retroesternal, lo que facilita la planificación preoperatoria de una posible vía de acceso torácico (esternotomía).
- en caso de síntomas compresivos locales intensos
- en caso de crecimiento que sobrepasa el órgano
Observación 1: En la valoración inicial de los nódulos tiroideos estas dos exploraciones no tienen valor.
Observación 2: En el carcinoma diferenciado de tiroides (DTC) debe preferirse la RM para evitar la exposición al medio de contraste.
La tomografía computarizada tiene el inconveniente de que debe renunciarse fundamentalmente al contraste con medio de contraste, por un lado por el riesgo de hipertiroidismo inducido por yodo y, por otro, para evitar una contaminación yódica de cara a una terapia con radioyodo. Tras la administración exógena de yodo los receptores de yodo quedan bloqueados durante un período prolongado, lo que hace imposible la terapia con radioyodo y la gammagrafía tiroidea.
PET-TC
- Imagen molecular para la estadificación corporal total en tumores avanzados para el diagnóstico de recidiva y metástasis con trazadores funcionales como dopamina (18F-DOPA) en el MTC y fluorodesoxiglucosa (18F-FDG) en el PDTC (carcinoma tiroideo poco diferenciado), que frecuentemente no capta radioyodo.
Gammagrafía con ⁹⁹ᵐTc-MIBI con índice de lavado como procedimiento semicuantitativo
Para la valoración de la dignidad de los nódulos tiroideos se emplea clínicamente la gammagrafía con sestamibi de forma off-label. Debe informarse sobre el uso off-label. La gammagrafía con MIBI solo debe utilizarse en nódulos hipofuncionantes gammagráficamente a partir de 1 cm de tamaño y con morfología ecográfica sospechosa (TIRADS 4 y 5) y demostración de neoplasia folicular (Bethesda 3/4).
La imagen con ⁹⁹ᵐTc-MIBI puede emplearse especialmente cuando está indicada una punción con aguja fina pero no ha sido posible o no ha aportado un resultado concluyente.
El valor predictivo negativo en caso de lavado rápido es bueno; son necesarios controles evolutivos.
Citología por punción/Punción con aguja fina
Sobre la base de criterios clínicos, ecográficos y gammagráficos se identifican los nódulos de riesgo que luego se estudian mediante punción con aguja fina. Como en Alemania son frecuentes las alteraciones tiroideas multinodulares, se recomienda limitar la necesidad de punción a las áreas nodulares no autónomas >1 cm – en función de las características ecográficas –.
La punción con aguja fina (PAF) de un nódulo tiroideo sospechoso sirve para estimar el riesgo de malignidad. Está especialmente indicada cuando se plantea un tratamiento no quirúrgico de la lesión.
En las siguientes situaciones puede surgir indicación de punción de nódulos tiroideos:
- pacientes con signos clínicos de carcinoma tiroideo, cuando el diagnóstico citológico es relevante para la planificación quirúrgica.
- nódulos según el tamaño a partir de la clasificación EU-TIRADS clase 3: clase 3 (> 2 cm), clase 4 (> 1,5 cm), clase 5 (> 1 cm)
- nódulos de cualquier tamaño con crecimiento extracapsular o ganglios linfáticos cervicales dudosos (en estos casos debe puncionarse también el ganglio linfático si procede)
- nódulos de cualquier tamaño en pacientes con antecedentes de irradiación en la región cervical sin demostración de autonomía
- nódulos en familiares de primer grado de un paciente con carcinoma papilar de tiroides
Observaciones:
- No debe realizarse una PAF ante la sospecha de MTC, ya que la determinación de Ctn es superior a la citología. Además puede afectar a la valoración de la reacción estromal desmoplásica y debe omitirse precisamente en lesiones pequeñas en esta situación.
- Debe abstenerse expresamente de puncionar nódulos que correspondan gammagráficamente a autonomías focales, así como nódulos que no presenten ningún criterio ecográfico sospechoso de malignidad.
- Citológicamente pueden diagnosticarse con alta precisión muchas entidades tumorales. La neoplasia folicular requiere aclaración histológica.
- La indicación de cirugía está dada sobre la base de la citología en caso de neoplasia folicular, detección de mutaciones específicas u otro indicio o demostración de malignidad.
- La detección de hallazgos benignos en la PAF permite evitar cirugías innecesarias. La detección de células malignas influye de forma importante en la estrategia quirúrgica (hemitiroidectomía frente a tiroidectomía, extensión de la disección ganglionar).
- En los tumores foliculares encapsulados no es posible diferenciar entre adenoma folicular y carcinoma mediante PAF.
- Tampoco es posible diferenciar mediante la PAF entre un NIFTP (= Neoplasia folicular tiroidea no invasiva con características nucleares similares a las papilares) y un carcinoma papilar de tiroides.
Observación: Esta entidad fue introducida en 2016 por Nikiforov et al.: «Nomenclature Revision for Encapsulated Follicular Variant of Papillary Thyroid Carcinoma: A Paradigm Shift to Reduce Overtreatment of Indolent Tumors.» JAMA Oncol. 2016;2(8):1023–1029. Con ello se introdujo el término NIFTP y se abandonó oficialmente la denominación anterior «variante folicular encapsulada no invasiva de CPT» (EFVPTC). De este modo este grupo tumoral se excluyó del concepto de carcinoma y se reclasificó como tumor con potencial maligno muy bajo («borderline»). - Por lo demás, el carcinoma papilar, que aparece con mayor frecuencia (más del 80 % de todos los carcinomas tiroideos diferenciados), puede diagnosticarse con alta fiabilidad.
- Los estudios moleculopatológicos complementarios pueden aumentar la sensibilidad y especificidad de la PAF, pero no se utilizan de forma rutinaria, ya que la ausencia de alteraciones genéticas no demuestra benignidad.
Evaluación citopatológica de la PAF
La clasificación de Bethesda es un sistema de 6 grados diseñado exclusivamente para la punción tiroidea y en gran medida basado en la evidencia. La ventaja de este sistema radica en la clara asignación de la probabilidad de malignidad en cada grupo. Además, esta clasificación permite, gracias a su uso internacional, una comparabilidad internacional.
LINK Clasificación de Bethesda
Ante la sospecha de infiltración transmural adicional panendoscopia, traqueoscopia y esofagoscopia