Las medidas quirúrgicas son, al igual que todos los demás enfoques terapéuticos para el tratamiento de la obesidad, no un combate de las causas, ya que la causa real de la obesidad es compleja y aún en gran medida desconocida. Se consideran según las directrices en los países desarrollados para pacientes que presentan un BMI ≥ 35 kg/m² con comorbilidades graves, como p. ej. diabetes mellitus, o un BMI ≥ 40 kg/m² y en los que las medidas de tratamiento conservadoras han demostrado no ser exitosas.
En la elección del procedimiento se deben tener en cuenta los siguientes parámetros:
- el peso inicial del paciente (IMC)
- la pérdida de peso esperada (EWL)
- el cumplimiento
- la edad
- un posible deseo de tener hijos en mujeres
- comorbilidades (especialmente diabetes mellitus)
- el riesgo operatorio
Otros factores a tener en cuenta son:
- Sexo
- Profesión
- Hábitos alimentarios