La preparación preoperatoria se realiza de acuerdo con las recomendaciones de la actual guía S3 «Cirugía de la obesidad y enfermedades metabólicas» así como con los estándares de los centros de obesidad certificados. El objetivo es la optimización del perfil de riesgo perioperatorio y la preparación para el seguimiento a largo plazo.
Indicación interdisciplinaria
Antes de realizar un bypass gástrico, la indicación debe evaluarse y documentarse de forma interdisciplinaria. La evaluación preoperatoria incluye, en particular, la valoración quirúrgica, internista, de nutrición médica y psicológica o psicosomática.
Reducción de peso preoperatoria y acondicionamiento hepático
Se recomienda una reducción de peso preoperatoria. Especialmente en pacientes con obesidad visceral pronunciada o hígado graso, una dieta de fórmula hipocalórica (LCD/VLCD) durante 1-2 semanas preoperatorias puede mejorar las condiciones quirúrgicas.
Abstinencia de nicotina
Se debe instar a los pacientes a una abstinencia estricta de nicotina. El tabaquismo aumenta el riesgo de complicaciones pulmonares, alteraciones de la cicatrización, dehiscencias anastomóticas y ulceraciones.
Optimización de comorbilidades
Las comorbilidades asociadas a la obesidad deben controlarse de la mejor manera posible antes de la cirugía. Entre ellas se incluyen, en particular:
- Diabetes mellitus
- Hipertensión arterial
- Síndrome de apnea obstructiva del sueño
- Enfermedad coronaria
- Insuficiencia cardíaca
- Enfermedades pulmonares crónicas
Gestión de medicamentos
El ajuste de los medicamentos antidiabéticos, anticoagulantes y otros medicamentos de riesgo relevante se realiza de acuerdo con las recomendaciones actuales sobre la gestión perioperatoria de la medicación.
Estado cutáneo e infeccioso
Se debe prestar especial atención a las infecciones cutáneas, la intertrigo, las heridas crónicas y las alteraciones cutáneas y de tejidos blandos de origen diabético. Estas deben tratarse en la medida de lo posible antes de la intervención.
Profilaxis tromboembólica
Debido al mayor riesgo tromboembólico de los pacientes obesos, se realiza una profilaxis de trombosis farmacológica adaptada al peso en combinación con medidas físicas de acuerdo con las directrices actuales.
Por lo general, no se requiere una preparación intestinal rutinaria antes de un bypass gástrico laparoscópico.